En medio de la expectativa de las familias campesinas reunidas para recibir su título, la Agencia Nacional de Tierras —ANT—, bajo el liderazgo del director general Juan Felipe Harman, realizó la entrega de títulos de propiedad rural en Fuentedeoro y Vista Hermosa (Meta), en el marco de La Ruta del Título.
En total, en estos dos municipios se entregaron 69 títulos que corresponden a 916,38 hectáreas, con el propósito de fortalecer la seguridad jurídica y avanzar en el ordenamiento social de la propiedad rural.
En Fuentedeoro se entregaron 43 títulos que suman 131 hectáreas, en un municipio de vocación rural cuya economía campesina se sostiene en actividades agropecuarias como el arroz, el plátano, la yuca, el maíz y el cacao, además de la ganadería de pequeña y mediana escala.
En Vista Hermosa se entregaron 26 títulos correspondientes a 785,38 hectáreas, en un territorio con alta ruralidad y economía basada en agricultura y ganadería, donde la informalidad en la tenencia ha sido una dificultad recurrente para el acceso a programas y el fortalecimiento productivo.

Para las familias campesinas, recibir el título no es solo un documento: es la posibilidad de trabajar la tierra con mayor tranquilidad, planearinversiones y proyectar la herencia familiar con reglas claras.
Durante la jornada, beneficiarios resaltaron la importancia de este paso y expresaron su respaldo al trabajo de la ANT en la formalización de la propiedad rural, al considerar que la seguridad jurídica sobre la tierra contribuye a la estabilidad en el territorio.
En Vista Hermosa, Luzmari Toro Martínez recibió el título de su predio tras una espera que, según cuenta, marcó a su familia por décadas:
“mi esposo llevaba 70 años esperando esto”. Para ella, este documento representa tranquilidad y respaldo para permanecer en el territorio con reglas claras: “esto para mí es una alegría”, expresó, al destacar que ahora su familia puede proyectar el futuro en el campo con mayor seguridad.
En la vereda Maracaibo, Fuentedeoro, Martín Lugo Cifuentes señaló que la formalización significa una oportunidad concreta para mejorar su productividad y el bienestar de su hogar: “hoy recibí el título de mi tierra”. Explicó que con el documento podrá solicitar un crédito para fortalecer su trabajo y sostener a su familia, además de “poderle heredar algo a mis hijos”, para que continúen en el campo con tranquilidad. Su historia refleja cómo la seguridad jurídica reduce la incertidumbre sobre la tenencia y fortalece el arraigo campesino en el territorio
En el Meta, La Ruta del Título deja como balance 245 títulos que corresponden a 9.705,53 hectáreas distribuidas así: La Macarena, 85 títulos y 7.214,15 hectáreas; Puerto Rico, 91 títulos y 1.575 hectáreas; Fuentedeoro, 43 títulos y 131 hectáreas; y Vista Hermosa, 26 títulos y 785,38 hectáreas.

Esta entrega hace parte de un esfuerzo más amplio que se adelanta de manera simultánea en 13 departamentos del país, donde La Ruta también avanza con la formalización de 44.000 hectáreas.
En términos simples: poner la tierra en regla para que las familias campesinas tengan seguridad sobre su predio y el campo pueda organizarse mejor, en línea con los objetivos de la Reforma Agraria.
Luz Mila Vásquez Casas, coordinadora de la Unidad de Gestión Territorial (UGT) Oriente de la Agencia Nacional de Tierras, señaló que La Ruta del Título en el Meta fortalece los proyectos productivos del campesinado, pero sobre todo garantiza lo fundamental “que sean propietarios de la tierra que han venido ocupando durante décadas”. En su mensaje, reiteró que la Reforma Agraria se hace en territorio y recordó que “la Reforma Agraria no se hace desde los escritorios… se hace caminando con la gente”, avanzando en el ordenamiento de la propiedad rural.
