Lo que cambia realmente en la guerra de Ucrania tras el acuerdo sobre el diésel de Trump
Muchos ucranianos y europeos sintieron las noticias de Washington como una puñalada por la espalda de su aliado, Estados Unidos. Primero, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un acuerdo con Rusia para la compra de diésel ruso, que contempla también una flexibilización temporal de las sanciones estadounidenses contra Moscú. Después, Trump volvió a acusar al presidente ucraniano Volodimir Zelenski de no estar dispuesto a negociar con el jefe del Kremlin, Vladimir Putin, el fin de la guerra.
Más tarde, Trump anunció también una supuesta "tregua energética" acordada entre Ucrania y Rusia. Kiev señaló que la idea ni siquiera había sido discutida con Ucrania. No obstante, el Gobierno ucraniano se mostró dispuesto a colaborar: "Estamos agradecidos a Estados Unidos y apoyamos la idea de una tregua energética. Ahora Rusia también debe demostrar que acepta esta tregua energética", recalcó Zelenski el 12 de octubre, durante una intervención por videoconferencia en el Foro de Seguridad de Varsovia.
Según Carlo Masala, experto en seguridad de la Universidad de las Fuerzas Armadas Federales, de Múnich, las noticias procedentes de Estados Unidos demostraron que "Trump no está interesado en absoluto en apoyar a Ucrania, sino que la política interna estadounidense y la relación con Rusia son para él mucho más importantes que el respaldo a Ucrania".
De acuerdo con el experto, el presidente estadounidense intenta influir mediante un acuerdo con Rusia en el resultado de las elecciones de medio mandato, que se celebrarán en Estados Unidos el 3 de noviembre.
Según diversas informaciones, los votantes estadounidenses están descontentos con los elevados precios de los combustibles. Al parecer, el presidente espera poder influir en ellos mediante las entregas de diésel procedentes de Rusia.
Sin embargo, los observadores consideran ilusoria la esperanza de Trump de que las entregas rusas puedan repercutir en los precios en Estados Unidos.
"La cantidad es tan pequeña que no tendrá ningún efecto sobre los precios", explicó Thomas Jäger, de la Universidad de Colonia, a la cadena pública alemana ARD.
A su juicio, a Trump solo le interesa "la historia", es decir, mostrar a los votantes que quiere resolver un problema que les preocupa.
La principal crítica de Kiev y de los Estados miembros de la UE es que Rusia utilizará los ingresos obtenidos con la venta de diésel para financiar su guerra contra Ucrania.
Carlo Masala, sin embargo, no espera que el acuerdo con Estados Unidos tenga "ningún efecto militar positivo concreto" para Rusia.
El experto recordó que Washington ya había suspendido temporalmente las sanciones a las exportaciones de petróleo ruso inmediatamente después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurridos en marzo de este año.
"A pesar del dinero que Rusia tiene y ha recibido, no cuenta con una estrategia militar para avanzar en el Donbás. Se trata más bien de las repercusiones políticas y del simbolismo de que los estadounidenses alcancen acuerdos separados con los rusos a costa de los ucranianos", explicó Masala.
Otro motivo de preocupación para Kiev podrían ser las amenazas estadounidenses de poner fin al intercambio de información de inteligencia con Ucrania y bloquear el programa PURL, la Lista de Necesidades Prioritarias de Ucrania. El objetivo tras las amenazas sería que Ucrania detuviera sus ataques contra las refinerías de petróleo rusas.
La ausencia de ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas durante las últimas 48 horas podría indicar que la cúpula ucraniana se toma en serio las amenazas de Estados Unidos.
Carlo Masala aconseja, sin embargo, no extraer conclusiones precipitadas.
"Que no se produzcan ataques durante un día no significa todavía que Kiev vaya a cumplirlo", advirtió.
En cuanto a una posible decisión estadounidense de dejar de proporcionar a Ucrania datos de reconocimiento para realizar ataques en territorio ruso, las consecuencias para Kiev serían "dramáticas". No obstante, podrían mitigarse mediante datos europeos, sobre todo franceses.
Aunque estos datos "no son tan completos como los estadounidenses", ya son utilizados por las Fuerzas Armadas ucranianas para atacar Rusia con sistemas de armas franceses, precisó el experto.
Ante las elecciones de medio mandato al Congreso estadounidense, los expertos señalan que Ucrania cuenta con un amplio respaldo, no solo entre los demócratas, sino también entre los republicanos. Ambos grupos aprobaron conjuntamente durante el verano la "Ley Lindsey Graham", en referencia a su impulsor, para endurecer las sanciones contra Rusia.
"Puede que Trump se resista, pero las fuerzas políticas, especialmente después de las elecciones de medio mandato, podrían presionar al Gobierno para que utilice las herramientas disponibles con el objetivo de poner fin a la guerra", señaló el exdiplomático estadounidense Daniel Fried en declaraciones a DW.
Precisamente a esta ley se refieren varios senadores de los partidos Demócrata y Republicano en una declaración conjunta. En ella califican de ilegal el acuerdo con Rusia sobre el diésel y exigen al Gobierno estadounidense que "corrija inmediatamente" su decisión.