Mario Díaz-Balart reveló que la relación entre Colombia y Estados Unidos “sufrió mucho” durante el Gobierno de Petro
Para Mario Díaz-Balart, representante a la Cámara por el partido Republicano, la relación entre Colombia y Estados Unidos “sufrió mucho” durante los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro: a tal punto de poner en riesgo el canal diplomático y comercial, a raíz de las crecientes polémicas protagonizadas por el líder de izquierda, castigadas por su homólogo, Donald Trump.
El congresista de origen cubano, que junto a María Elvira Salazar y Carlos Giménez apoyaron la campaña de Abelardo de la Espriella desde suelo norteamericano, sostuvo que las relaciones bilaterales entró en una nueva etapa tras la llegada del abogado de derecha, como ha podido verse con las recientes determinaciones, como la inclusión al Escudo de las Américas.
En entrevista concedida a Semana, el legislador, copresidente del Comité a favor de Colombia en el Congreso estadounidense, aseguró que el nuevo escenario político en Bogotá abrió la posibilidad de incrementar la asistencia de Washington al país y recuperar los niveles de cooperación en seguridad, lucha antidrogas y fortalecimiento institucional.
“La relación entre este nuevo presidente y los Estados Unidos no puede ser más sólida”, afirmó Díaz-Balart, que agregó que le sorprendió “el nivel de acción, de energía” que atribuyó al jefe de Estado y consideró que la relación bilateral “es más fuerte, posiblemente que nunca”; por lo que augura resultados a corto, mediano y largo plazo para bien de ambas naciones.
El congresista por La Florida enfocó sus críticas en la gestión del hoy expresidente Gustavo Petro, al que responsabilizó por el deterioro de los vínculos con Washington. En su opinión, existían preocupaciones en sectores demócratas y republicanos por la situación de seguridad que atraviesa el país, el avance de organizaciones criminales y, en especial, la violencia política.
“Colombia sufrió mucho bajo los cuatro años del presidente Petro, por la actitud del presidente Petro”, señaló Díaz-Balart. Según el parlamentario, el comité bipartidista que integra expresó inquietud por “la actitud hacia el Estado de derecho en Colombia” y frente a “los grupos criminales” que operaban pese a estar inmersos, algunos de ellos, en la política de Paz Total.
Con sus afirmaciones, el congresista también señaló que en el legislativo de Estados Unidos que le “preocupaba mucho” el incremento de la criminalidad y la violencia. Y atribuyó a esa coyuntura la reducción progresiva de la asistencia estadounidense, pues explicó que se mantenían recortes previstos, aunque consideró que esa tendencia podría revertirse.
En sus afirmaciones al citado medio, indicó que Colombia recibió, históricamente, entre USD450 millones y USD500 millones anuales de ayuda de Estados Unidos. Si bien expresó que ese monto disminuyó durante el Gobierno anterior, anticipó que el Congreso podría aprobar nuevos recursos para seguridad, sociedad civil y combate contra organizaciones narcotraficantes.
“Lo que hemos estado viendo es una reducción de año a año de la ayuda de los Estados Unidos hacia Colombia, algo muy triste, y esto es por las decisiones del expresidente Petro”, reiteró el parlamentario, que prevé que el monto aumente a USD 1.000 millones para combatir a los grupos narcoterroristas, al igual que flagelos como la delincuencia y la corrupción.
En la entrevista, reveló que “el liderazgo de este nuevo presidente” fue, a su juicio, el factor que permitió ese cambio, y añadió que Washington considera prioritario que Colombia conserve un papel de estabilidad regional. “Para los Estados Unidos y para la región, es importante que Colombia prospere y que Colombia siga hacia adelante”, destacó Díaz-Balart a Semana.
Con ello, también definió al país como “una gran joya en este hemisferio”, pese a que expresó que había resultado afectado durante los últimos cuatro años.
En sus declaraciones, Díaz-Balart se refirió al proceso anual de certificación de los países que cooperan con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, y que recientemente ‘rajó’ a Colombia por la herencia de Gustavo Petro. Frente a esto, dijo que De la Espriella tendría mejores posibilidades de cumplir las condiciones requeridas por Washington.
“Yo no tengo ninguna duda de que van a poder ser certificados una vez más”, declaró el congresista, que reconoció el trabajo de la fuerza pública para combatir la expansión del narcotráfico, aunque precisó que “no tenían ayuda desde arriba, desde la Presidencia”; en relación con la posición de Petro frente a cómo debía afrontarse esta ofensiva.
Sobre el waiver (medida de excepción) otorgado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al gobierno de De la Espriella, Díaz-Balart lo definió como un “voto de confianza” y un reconocimiento al cambio político en Colombia; en síntesis, la medida refleja una mejora en la relación entre ambos países, que atraviesa por una nueva fase tras la salida de Petro del poder.
“No creo que haya habido peor momento en esa relación que con los años del presidente Petro”, sostuvo el congresista, que agregó que el nuevo Gobierno colombiano ya muestra “liderazgo, capacidad, energía” ante la Casa Blanca y el Congreso estadounidense; un aspecto sin duda positivo para que se avance en objetivos conjuntos, con impulso económico y logístico.
Al ser consultado sobre la posibilidad de instalar bases militares estadounidenses en Colombia, Díaz-Balart señaló que la decisión dependería de lo que determine en ese aspecto el presidente Abelardo de la Espriella; aunque tendría oposición en el Congreso. De todos modos, aseguró que una solicitud formal del Ejecutivo sería analizada por la administración de Trump.
“La decisión de si Colombia quiere o no bases militares y si eso puede ayudar o no es una decisión del presidente de Colombia”, dijo el parlamentario de ascendencia cubana, que remarcó que ambos países mantienen una cooperación estrecha entre sus fuerzas de seguridad, que facilitará la manera en que se afrontará la lucha en materia de seguridad.