Empresas estructuran expansión en Estados Unidos
Estados Unidos sigue ocupando un lugar estratégico para las empresas colombianas que buscan crecer fuera del país. En julio de 2026, las exportaciones nacionales alcanzaron US$4.690,7 millones, con un crecimiento de 5,9 % frente al mismo mes del año anterior, de acuerdo con cifras del DANE. En los primeros meses del año, Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de las ventas externas colombianas.
Pero vender más en ese mercado no necesariamente significa haber construido una operación preparada para crecer. Para las compañías que buscan pasar de exportar a establecer una presencia empresarial en Estados Unidos, decisiones como el estado donde se constituye la compañía, su estructura legal y tributaria, la operación financiera, la protección de activos y la capacidad para incorporar nuevos clientes pueden resultar tan importantes como la estrategia comercial.
“Uno de los errores más frecuentes es pensar que entrar a Estados Unidos consiste en crear una compañía y comenzar a facturar. Esa es apenas la puerta de entrada. La verdadera pregunta es si la estructura que se está creando hoy podrá soportar el crecimiento de la empresa mañana, sin generar costos, riesgos o limitaciones que pudieron anticiparse desde el comienzo”, explica Mauricio Sandoval, Strategic Partnerships Specialist de Prodezk.
El desafío cobra especial relevancia porque Estados Unidos no funciona como un mercado homogéneo desde el punto de vista empresarial. Sus 50 estados tienen particularidades tributarias, regulatorias y laborales, por lo que escoger una jurisdicción únicamente por la facilidad o velocidad para registrar una compañía puede terminar desconectando la estructura legal de la operación real del negocio.
Por eso, factores como la ubicación de los clientes, proveedores y talento; las necesidades logísticas; el tipo de actividad económica; las obligaciones tributarias; las expectativas de inversión y financiamiento, y los planes futuros de la compañía deberían formar parte de la decisión desde el inicio.
La discusión también está cambiando a medida que las empresas latinoamericanas buscan una integración más profunda con el mercado estadounidense. El siguiente paso ya no es únicamente enviar productos o prestar servicios desde Colombia, sino desarrollar estructuras que les permitan contratar, cobrar, financiarse, proteger su propiedad intelectual, relacionarse con proveedores y atender clientes bajo las leyes de Estados Unidos.