Mundo

China encontró una nueva forma de ganar influencia en América Latina y EE.UU. intenta reaccionar. ¿Le alcanzará?

September 25, 2026

Compartir:
China encontró una nueva forma de ganar influencia en América Latina y EE.UU. intenta reaccionar. ¿Le alcanzará?
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, uno de los principales aliados de la Casa Blanca en materia de seguridad, pasó en agosto una semana en China fortaleciendo los vínculos con el gigante asiático. El mismo mes, el mandatario de Argentina, Javier Milei, el más firme seguidor de Donald Trump en la región, acordó la renovación de un swap de monedas con Beijing hasta 2031. Por su parte, el Gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió los aranceles que desde enero impactaron a miles de productos chinos, en medio de las presiones de EE.UU. para las negociaciones comerciales. La región continúa intentando acomodarse a la disputa geopolítica entre Estados Unidos, que aumentó su coerción en la que considera su área de influencia natural, y China, que sigue su campaña para expandir su presencia. Más de un año después del cierre definitivo de USAID, lo que fue visto por algunos analistas como una oportunidad para los competidores de EE.UU., China no buscó tomar ese lugar en materia de asistencia. Pero sí ha ido modificando su estrategia en América Latina, que en las primeras décadas del siglo XXI estuvo marcada por grandes proyectos de infraestructura, para pasar a iniciativas de menor escala, muchas veces con gobiernos municipales y no nacionales, pero en áreas de alta sensibilidad como seguridad o explotación de minerales críticos. La politóloga Natalia Cote-Muñoz, una exfuncionaria del Departamento de Estado de EE.UU. durante el Gobierno de Joe Biden que ahondó en esa estrategia china en un artículo de Foreign Affairs, explicó a CNN que el cambio se fue dando paulatinamente conforme el gigante asiático sacaba lecciones de sus experiencias en la región, así como por los cambios económicos y políticos. “En parte fue una reacción a la realidad económica china, por la desaceleración. Y también porque fue aprendiendo: cuando empezó su estrategia de salir para afuera, se unió a la Organización Mundial del Comercio, tenía este exceso de compañías de construcción y eso hizo que se enfocaran mucho más en grandes proyectos de infraestructura, y hubo casos en los que perdieron muchísimo dinero”, repasó la directora de la consultora Vantage Point Strategies. Artículo relacionado Muchas cosas han cambiado desde la última visita de Estado de Xi Jinping a EE.UU. La mayoría de ellas a favor de China Beijing, además, entendió que no todos los sistemas son iguales y que los vaivenes políticos pueden girar el tablero. “Aprendieron cómo funcionan diferentes países. En Latinoamérica, aunque sea imperfectas, hay democracias, una sociedad civil que ponía límites o hacía críticas a los proyectos chinos, como grupos ambientalistas, indígenas, obreros. Además, se cambiaba mucho de gobierno y entonces el contrato ya no funcionaba con el siguiente”. La estrategia fue entonces una respuesta de adaptación para evitar el impacto de las oleadas políticas. “A nivel subnacional, las cosas tal vez no se politizan de la misma forma y pueden involucrarse de una forma directa”, apuntó. También, explicó la ventaja de apuntar a proyectos más baratos, pero igualmente crear “lazos muy sofisticados” con autoridades locales. Ello no implica el abandono total de las megaobras, como el puerto de Chancay inaugurado por Xi Jinping en Perú en 2024, pero silenciosamente continuaron aumentando la presencia sin atraer tantas miradas. Uno de los casos más relevantes mencionados por Coté-Muñoz es el sistema de videovigilancia en Ecuador, llamado ECU 911, que nació hace 15 años durante el Gobierno del presidente Rafael Correa. Las empresas chinas no solo vendieron las cámaras, también participaron en la construcción del sistema nacional de seguridad. Desde entonces, las firmas chinas son las encargadas del mantenimiento y actualización del sistema, tanto en equipos como en software, y aunque no estuvo exento de críticas, hace muy difícil la idea de cambiar los proveedores en caso de que llegue una oferta de empresas estadounidenses. “Cuando empezó lo de ECU 911, China todavía tenía otro tipo de estrategia, pero es una buena ilustración de cómo funcionan estas dinámicas y lo que está creciendo”, dijo Coté-Muñoz. El académico ecuatoriano Santiago Carranco Paredes, decano de la Escuela de Relaciones Internacionales del IAEN-Universidad de Posgrado del Estado, afirmó que “todo el sistema de vigilancia interna” en Ecuador lo colocó China, que “tiene injerencia” sobre esos datos recabados. “Ahora Ecuador es socio de seguridad con Estados Unidos, pero no hemos recibido cooperación técnica fuerte en tema de infraestructura digital”, apuntó en diálogo con CNN. Carranco subrayó que China no cuenta con una agencia de cooperación y mantiene un esquema denominado sur-sur: “No negocian como verticales, sino como horizontales, entonces no tienes una institución donde puedas ver cómo coopera China. Lo que tienes es un esquema por medio de empresas privadas y de bancos”, explicó. “Al ser China un tipo de gobierno que tiene un solo partido, y que a su vez las empresas son estatales, puedes generar muchísima congruencia en todo lo que tú haces. La forma de cooperar con muchos municipios, con muchas otras empresas inclusive, es un acuerdo casi que entre privados”, agregó. Carranco explicó que ese esquema permite a las empresas chinas construir relaciones con autoridades locales mediante capacitación, eventos e inversiones que pueden derivar en contrataciones directas con municipios o estados y aumentar su influencia. Quito estrechó en los últimos años su relación con Washington, en un alineamiento principalmente en la agenda de seguridad, y ya realizó operaciones conjuntas con fuerzas estadounidenses. Sin embargo, la experiencia muestra la imposibilidad de plegarse únicamente a una de las potencias, siendo ambas tan importantes como socios comerciales. La visita de Noboa a Beijing dejó varios acuerdos firmados de cooperación y compromisos en minería, infraestructura y tecnología, entre otras áreas, y un anuncio de cooperación china no reembolsable de más de US$ 40 millones. Ambos países firmaron un tratado de libre comercio en 2024. Carranco afirmó que China principalmente “marca la agenda” de la relación, con exigencias y luego concesiones. El internacionalista expresó que si bien las exigencias de Beijing son menos visibles que las de Washington, también existen. “La visita de Noboa es ir a rendir cuentas. China te pide esos gestos, está utilizando su poder de forma más sutil”, comentó. Entre las decenas de ciudades de América Latina que usan sistemas chinos para vigilancia está Ciudad Juárez, a metros de la frontera con EE.UU., que firmó contratos que incluyen reconocimiento facial con dos empresas que están vetadas en el país vecino del norte, ya que desde 2021 están en la lista negra de la Comisión Federal de Comunicaciones. China tiene una presencia más reducida en México en comparación con otros países de América Latina, ya que el país tiene mucha más interdependencia con EE.UU. que las naciones que están más al sur. “En el caso de México, (los contratos subnacionales con firmas chinas) todavía no son acuerdos tan difundidos”, dijo a CNN el politólogo José Luis León-Manríquez, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (México), especialista en temas asiáticos. “El gobierno central tiene un cierto poder de veto para este tipo de alianzas. No están rebasando al estado”, consideró. “Es algo que a Estados Unidos no le gusta, igual que no le gusta la penetración de autos chinos o los teléfonos Huawei”, indicó. El país además está bajo la presión de EE.UU. en un momento comercial delicado por las negociaciones del tratado T-MEC y envía señales al respecto. Entre enero y mayo, las importaciones de productos chinos cayeron un 28 % luego de que México aplicara aranceles a varios países con los que no tiene acuerdos comerciales, entre ellos China, que fue el más afectado.
Noticias del Meta

El medio de comunicación digital de referencia en el departamento del Meta.