John McEnroe: "Estados Unidos debería estudiar a España"
La leyenda admira al tenis de este país en un encuentro con MARCA, junto a Gabriela Sabatini y Martín de la Puente, impulsado por la Fundación Sanitas
En el gran día del deporte inclusivo en Madrid, la Fundación Sanitas juntó al gran tenista español en silla de ruedas, Martín de la Puente, número 2 mundial, con dos leyendas como John McEnroe y Gabriela Sabatini. El primero, 67 años, aún sigue teniendo ese aspecto entre Keith Richards y la leyenda del tenis que es con sus siete Grand Slams. Ella, ahora a caballo entre Zúrich, Miami y Buenos Aires, mantiene el aura de la gran estrella del tenis que fue, incluso superior a su palmarés. Comparten un rato a solas con MARCA
PREGUNTA. ¿Ha jugado alguna vez en silla de ruedas?
JOHN MCENROE. Creo que una o dos veces he estado en una silla, y te das cuenta de lo difícil que es, pero también de lo inspirador. Me siento muy afortunado de haber podido hacer esto y de seguir jugando todos estos años. Como dije antes, en la segunda semana de los torneos el tenis en silla de ruedas es una gran parte del evento, así que estoy orgulloso de lo que aportan. Pero me resulta muy difícil jugar así.
P. ¿Cómo ha cambiado el tenis inclusivo respecto a su época dorada?
J.M. Creo que ahora se le presta mucha más atención, y eso es importante. Martín puede hablar de ello mejor que yo, porque cuando empecé a jugar no recuerdo ver ningún evento de silla de ruedas en los Grand Slams. No sé exactamente en qué año empezó, pero es una de las cosas que el tenis ha hecho tan bien o mejor que cualquier otro deporte. En los Grand Slams siempre hemos tenido a hombres y mujeres jugando juntos, algo muy distinto a lo de otros deportes. También se repartieron premios equivalentes, lo que es extremadamente diferente. Hemos avanzado en ciertos aspectos, también en cómo hemos gestionado el tenis en silla de ruedas, que es inclusivo y forma parte de nuestro evento.
P. ¿Puede hablar de su edad de oro del tenis y de cómo la ve en la actualidad?
J.M. Tuve la suerte de formar parte de un momento en el que sentí que el tenis crecía, en los años 70 y 80. Tuve grandes rivales, como Björn Borg, Jimmy Connors e Ivan Lendl, y creo que es extremadamente importante en el tenis tener rivales, tanto en hombres como en mujeres. Gaby podría hablar también de ello en el caso de las mujeres, de cuando ella jugaba. Podríamos decir que los tres mejores jugadores de la historia coincidieron en el tiempo: Rafa, Roger y Novak. Llevaron el juego a otro nivel y aquellas rivalidades eran increíbles. Pensábamos: "Dios mío, estamos en un gran problema", porque Roger se retiró, luego Rafa, y de Novak no sé cuánto tiempo seguirá jugando. Hemos tenido mucha suerte de que llegaran Carlos Alcaraz y también Jannik Sinner. Podemos mirar al futuro y pensar que es un gran deporte, más grande que cualquier persona, aunque esas personas hayan aportado una cantidad increíble. Ahora tenemos que encontrar la manera de mantenerlos a todos sanos.
P: Hace 25 años, hablamos de los problemas que había en la cantera para sacar estrellas en EE. UU. ¿Cree que está mejorando ahora mismo?
J.M. Las mujeres han hecho un gran trabajo, y creo que parte de ello se debe al dinero de los premios. Tengo seis hijos, cuatro de ellos chicas, y mientras crecían sentí que, en igualdad con los chicos, podían practicar un deporte si les gustaba. Eso es extremadamente importante.
Creo que deberíamos estudiar más lo que ha pasado recientemente en Italia, que parece estar en un gran momento, y cómo luchan. España ha tenido un récord increíble, sobre todo los hombres, con Rafa, ahora Carlos y ahora Rafael Jódar. Debemos estudiarlo. Nuestro país es más grande y hay otros deportes que, por desgracia, son más grandes que el tenis, como el fútbol americano o el baloncesto. En el fútbol, como lo llamáis vosotros, se pueden poner 20 niños en el espacio de una pista de tenis, mientras que en el tenis solo se pueden poner dos o cuatro. Algunas de las razones son económicas, pero creo que estamos progresando y estamos más cerca. El juego es más rápido que nunca, así que necesitamos mejores atletas, muy rápidos, hombres y mujeres. Si no tienes eso, estás en problemas, a menos que midas siete pies y saques a 150 millas por hora.
P. ¿Qué importancia tiene para la difusión una jornada como esta, un evento global que une tenis y discapacidad?
GABRIELA SABATINI. Es un evento muy especial, único. Para mí también es un gran placer estar al lado de Martín y, obviamente, de John, y de todos los que vamos a jugar hoy. Lo lindo de esto es poder compartir la pasión que todos tenemos, estar juntos dentro de una cancha, que es lo que hace el deporte: unirnos. Tuve la posibilidad de jugar con Martín hace unos años en Argentina, con él y con Gusti Fernández, y fue increíble, maravilloso, y a partir de ahí creamos una amistad y seguimos en contacto. Creo que eso también es lo más lindo.
P. Desde que se retiró Serena Williams parece que falta una líder en el tenis femenino. ¿Qué opina?
G.S. Hoy en día el tenis femenino está rotando mucho, y por eso a veces cuesta saber quién es la número dos, la tres o la cuatro. Como han comentado John y Martín, el tenis es mucho más veloz: ha cambiado todo, la tecnología, y las pistas son mucho más rápidas. Creo que esta rotación va a continuar. En mi época éramos un poco las mismas las que llegábamos a las semifinales o a la final, y hoy eso ha variado mucho. Está bien ver a otras jugadoras imponerse y ganar torneos; me parece algo muy bueno.
P: ¿Le llena más haber ganado un Grand Slam en una época de tanta rivalidad que haber ganado muchos en otra con menos competencia?
G.S. Me llenó más haber ganado un Grand Slam, como decía Martín. Uno aspira a ganar un Slam; yo había estado cerca un par de años antes y siempre sentí que estuve tan cerca, pero nunca lo había logrado. Cuando lo gané, ese momento fue inexplicable, realmente único. Al año siguiente, en Wimbledon, estuve a dos puntos de ganar, y esas son las espinas que van quedando. Lógicamente me hubiese gustado ganar muchos más Grand Slams, pero afortunadamente pude ganar el US Open, y eso lo llevo adentro y está entre mis mejores triunfos.
P. ¿Quién fue su gran rival? ¿Recuerda alguna anécdota de aquellos enfrentamientos?
G.S. Diría que Steffi Graf. Jugamos muchísimos partidos, somos más o menos de la misma época y empezamos a jugar juntas en juveniles. Era mi gran rival, y para mí siempre sacaba lo mejor; eso es lo que destaco de los partidos contra ella. Obviamente perdí muchas más veces, pero sentía que jugaba mi mejor tenis. Me gustaba mucho jugar esos partidos. Hubo veces en que perdí fácilmente y otras en que empecé perdiendo, di vuelta el partido y terminé ganando. Han sido partidos inolvidables. Sin dudas, fue mi gran rival.
P: ¿Qué supone para usted compartir pista con estos referentes y qué importancia tiene este evento para la visibilidad del tenis en silla de ruedas?
MARTÍN DE LA PUENTE. Me siento muy afortunado de estar junto a John y Gaby, que son referentes del tenis mundial. Tenerlos aquí en un evento tan importante para el deporte paralímpico y para toda la gente con discapacidad les honra mucho a ellos y también a la Fundación Sanitas, a la que agradezco que lo haya hecho posible. Podría parecer uno de esos eventos típicos que se tachan de una lista, pero para quienes hemos convivido con la discapacidad es especial poder compartir pista con ídolos del deporte, gente a la que ves en la tele. Es ver que hay oportunidades para todos y que en una pista de tenis no hay diferencias: vamos a jugar al tenis. Cada vez estamos más integrados. Es verdad que en la época de John no se veían sillas de ruedas, y ahora las vemos cada vez más. Somos conscientes de ello y lo agradecemos muchísimo, pero también somos muy exigentes: si todos empujamos en la misma dirección, habrá más oportunidades, que es lo que queremos.
P. Llegó a lo más alto del ranking de dobles y también a ser número dos individual. ¿Es lo que esperaba sentir?